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“Ese día, hace diez años atrás, estábamos invitados a un almuerzo de fin de año en la oficina. Habían reservado un salón mediano en un lindo hotel, en un tercer piso.

Días antes en mi mente corrían imágenes de cómo sería este lugar, si tendría ventanas, si sería muy grande o pequeño, cómo llegaría hasta allí, si subiríamos por ascensor, etc, miles de imágenes y todas terminaban mal, con un ataque de ansiedad, todo se volvía gris, y trataba de escapar corriendo.

Cuando llegó el día, era obligado asistir, yo estaba medicada meses atrás, sin embargo desde la mañana tomé varios tés de hierbas para tranquilizarme, y cercana la hora de partir ingerí el doble de medicación ansiolítica. Me sentía con mi cabeza aturdida y con sueño.Sin embargo al llegar al hotel para el almuerzo , mi corazón comenzó a palpitar, me respiración se entrecortaba y una sensación de susto me atrapó al entrar.

Tomé otra pastilla, con excusas esquivé el ascensor y subí por las escaleras, cuando un compañero se adelantó y quedé sola, bajé rápido hasta la planta baja y me puse a hacer algunos ejercicios de respiración, mientras se acercaban a mí empleados del hotel preguntándome si estaba bien.

Después de unos minutos, diez tal vez, me  había parecido un siglo que estaba por ahí parada o caminando, disimulando mi miedo, mi malestar; y ya casi con pocos reflejos y reacción, subí por las escaleras hasta el salón donde todos ya estaban comenzando a almorzar…

Me sentía torpe, respondía como autómata a las preguntas de compañeros y jefes que deseaban saber cómo estaba.., así pasó este almuerzo donde a pesar de estar casi adormecida por la medicación, una sensación de alerta y nerviosismo me acompañó durante todo ese almuerzo, que lejos de disfrutarlo, lo viví como un martirio interminable…”

Todas la personas podemos decir que sabemos lo que es sentirse preocupado, nervioso o asustado. Estas serían molestias circunstanciales normalmente, sin embargo llegan a incapacitar a la persona cuando se transforman en crónicas, y pueden impedir hacer lo que uno quiere en realidad.

Existen algunas corrientes que dicen que la ansiedad generalizada, el pánico, se presenta como una enfermedad psicológica sin curación total, hablando de sólo mantenerla controlada, ya que , cuando se logra superar y volver a tener una vida normal, los síntomas pueden volver a surgir ante una situación de tensión tiempo después.

Sin embargo se han desarrollado tratamientos potentes contra la ansiedad y la depresión, los cuales tienen el objetivo de no sólo una mejora parcial, sino de lograr la recuperación total.

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La ansiedad puede presentarse de diversas formas:

  • Preocupación crónica:  pensando y preocupándose por todo, salud, familia, trabajo, dinero, etc. Sientes el estómago revuelto y la sensación de que en cualquier momento puede pasar algo malo.
  • Miedos y fobias: puede ser a un montón de situaciones o cosas, por ejemplo miedo a quedarse encerrado, a los ascensores, a las alturas, a viajar en avión, en tren , en omnibus, a las arañas, a los perros ,etc, etc.
  • Ansiedad por actuar: quedas paralizado cuando tienes una entrevista de trabajo, una reunión, un examen, hacer algo delante de otras personas,competir, etc.
  • Timidez: tratas de salir rápido de reuniones de varias personas, o de grupos. Piensas que todos son encantadores menos Tú, tienes miedo que los demás se den cuenta de tu timidez.
  • Ataques de pánico: de repente te sientes asustado/a, tienes palpitaciones, transpiras demasiado, te mareas, te hormiguean las manos… , sientes que puedes morir en cualquier momento, o ganas de salir corriendo.
  • Agorafobia: casi no puedes salir de tu casa, sientes que puede pasarte algo horrible, o tener un ataque de pánico y que no habrá nadie que te socorra. Puedes sentir miedo a los espacios abiertos, a las multitudes, a entrar en un supermercado, o hacer colas en los Bancos , etc.
  • Obsesiones,compulsiones: tienes pensamientos obsesivos, e impulsos de tener y ejecutar rituales para controlar el miedo. Por ejemplo, vas muchas veces a la cocina para asegurarte que cerraste la llave de gas, y te acuestas muy tarde.
  • Trastorno de estrés postraumático: te invaden recuerdos e imágenes de algún suceso muy fuerte que te ocurrió meses o incluso años atrás.
  • Hipocondría (preocupación por salud): vas todo el tiempo a médicos con diferentes molestias pero en realidad te dicen que estás sano, esto tranquiliza un tiempo, pero siempre vuelves  con otro malestar.
Es posible, aunque lleves años luchando, poder superar estos miedos, depresión, ansiedad, sin llenarnos de ansiolíticos y haciendo terapias por años.Es posible lograrlo con diferentes técnicas y poniendo voluntad y valor de tu parte.
Veamos en el próximo artículo una aproximación a alguna de estas terapias que nos esperanzan con la curación de la ansiedad y la depresión.
SALIR DEL INFIERNO..CAMINO A SER FELIZ.
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