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Archivo para la Categoría "maltrato emocional a los hijos"

Violencia Infantil Padres que abusan “Detrás del Síndrome”

“Mucho tiempo y trabajo costó que el padre de mi hijo Max pasara la cuota alimentaria. Fue entre amenazas, gritos, violencia de su parte hacia mí y también, aunque yo no pude verlo antes, contra nuestro propio hijo.  Después del abandono sus amenazas continuas y las visitas por sorpresa para entrar en la casa y pegarme, me llevaron a seguir denunciando y después de varias golpizas y maltratos logramos que la justicia le prohíba acercarse a nuestra casa.

Respuesta a esta decisión fue que poco a poco dejara de pasar la cuota alimentaria de Maxi. También dejó de llevarlo, de acuerdo al régimen de visitas, dejaba pasar dos fines de semana y volvía. Al principio , cuando comenzó a llevarlo Maxi estaba feliz de estar con su padre unos días, sin embargo muchas veces lo llamaba por teléfono avisando que lo pasaba a buscar y no aparecía, todas esas promesas incumplidas angustiaban a nuestro hijo. Pero esto cambió con el pasar del tiempo. Casi un año más tarde, cuando su padre empezó a llevarlo cada tanto, notaba que Maxi se distendía y casi se alegraba que su padre no viniera, yo no entendía bien por qué..y notaba que algo estaba callando..

Hoy sé con seguridad ( porque creo totalmente en la palabra de mi hijo Max que con sus 6 años está pidiendo auxilio como puede)  que este hombre, mi ex marido, el padre de Max..”si puede llamarse padre” , ha estado abusando de El por muchos meses cada vez que lo llevaba. Vivió un infierno que Max describe  con dibujos y algunas palabras, sintió (y todavía siente)  miedo, horror, nerviosismo, esclavitud.. que empezaban los jueves o viernes antes que lo llevara. Yo no entendía que pasaba, le preguntaba y El no contestaba, y los sábados aquellos lo llevaba…, y yo me quedaba preocupada y sin entender. (más…)

VIOLENCIA INFANTIL ENCUBIERTA.MADRES VIOLENTAS

 

” En resumen, ¿qué es un niño maltratado?, es un niño que es empujado escaleras abajo, que se cae por las ventanas, a quien se quema con la lumbre de un cigarrillo, se abrasa en los hornillos de la cocina, se escalda con agua hirviente, manipulado, golpeado, torturado víctima de extraños accidentes, apaleado hasta la muerte, o encontrado bajo un montón de piedras.  No se le presta atención, se le abandona ante cualquier problema que tenga, está hambriento hasta el extremo, anda en malas compañías, pide limosna en las calles, va a la escuela sin calzado, es violado, toxicómano juvenil o instrumento de padres toxicómanos.  Está hambriento de vida y de amor, insidiosamente descuidado, creciendo sin sentido alguno de estimación de si mismo, es un individuo dominado por el odio y posteriormente asesino, es un futuro explotador de niños que está aprendiendo lecciones fatales en el arte de manejar a sus propios hijos…”   (Fuente: En defensa del niño maltratado…por Vincent J.Fontana)

ERRADICAR LA VIOLENCIA INFANTIL, ASIGNATURA URGENTE A CUMPLIR POR LA HUMANIDAD.

AYUDANDO A ERRADICAR TODO TIPO DE VIOLENCIA EN LA FAMILIA Y LAS PAREJAS.

Violencia física y psicológica.Lesiones,golpes y miedo.Encontrando la salida

“Aquella noche me sentí tan sola, tan destruída, tan triste…Estaba con mi beba de 5 meses esperando que llegara mi marido, eran las 2 de la madrugada de un viernes. El no llegaba, no llamaba, estaba desesperada atenta a todos los ruidos del edificio, sólo se escuchó el elevador que no llegó a nuestro piso. No comprendo que me pasó en ese instante de desequilibrio, mi mente estaba en blanco, el único fin era encontrarlo…, tapé a mi beba que dormía en la cuna profundamente y salí así como estaba en pijamas…, caminé rápido por las calles medio oscuras del barrio hasta la avenida…, sabía dónde podía estar El…, me costaba caminar y respiraba entrecortado. Llegué a esa esquina al local de juegos de video.., mi marido estaba ahí. Cuando me vio salió rápido y con esa mirada de odio, me agarró del brazo y llevó rápido al departamento…, me insultó, me trató de mala madre ( ahí reaccioné y sentí mucha culpa por dejar a mi beba sola..), empezó a empujarme y pegarme, yo no era de quedarme quieta ahí, me defendía como podía, pero El era alto y de gran contextura entonces me lastimaba. El no dió ninguna explicación de por qué no venía a casa y estaba con sus amigos…, sólo me golpeaba e insultaba. Mi cara sangraba, me marcó el cuello, mis piernas estaban amoratadas y doloridas… Agarré a mi beba , la envolví en una frazada, y así como estaba corrí como pude a la comisaría , que estaba a dos cuadras, entré a denunciarlo, me dejaron esperando junto a otra mujer que sangraba con cortes en su cara y sus brazos…, después de un rato largo me atendieron , tomaron nota, dijeron que lo citarían… me llevaron a hablar con el subcomisario quien me preguntaba sobre nuestra relación y me decía que tratara de recomponer lo que pudiera, que tuviera paciencia…Tan mal me sentí esa madrugada.., tan sola, tan triste, tan lastimada , con mucho miedo, y con el desconcierto de una denuncia que parecía haber caído en el vacío….”

La vida en pareja sufriendo violencia emocional, psicológica y/o física es un tormento que reprime tu mente, destroza tu autoestima, consume tus fuerzas, deprime tus sentimientos, esclaviza tu mente por lo cual paraliza con miedo tu accionar. Tú no puedes seguir en esta forma de vida, que destruye también la autoestima de tus hijos, pues ellos aún siendo bebés graban en sus inconcientes todo este tormento, que deberá ser tratado tempranamente para que no afecte su vida de adultos.

Probablemente Tú te sientas identificada con este artículo, esta historia relatada arriba, la cual muestra que la violencia física se instaló en la pareja. Por lo cual siempre repito que la violencia emocional debe tratarse desde los inicios, desde los primeros maltratos o indicios de maltratos o controles de parte de la pareja, pues dejando pasar todo esto, sin actuar, sin poner límites, la violencia se torna más fuerte llegando a estos estados de maltratos físicos, y en muchos casos graves, con lo cual es necesaria la intervención de la justicia (que debe ser más precisa en cuanto a la protección de la mujer maltratada y sus hijos), y también requerirá atención médica y psicológica en la mayoría de casos.

Qué experimenta entonces esta mujer golpeada, maltratada, que puedes ser Tú que estás aquí ahora? (más…)

Arañando en el abismo de la violencia.Entre la costumbre y el miedo

Girando en círculos dentro de la violencia emocional, psicológica y tal vez física que estás viviendo, y si ya ha pasado bastante tiempo, sientes una “confusión mental” donde tu auto estima está ausente, casi no puedes decidir nada. Debes abrir los ojos! despierta!…si es que realmente quieres salir de la violencia, si sientes dentro de Tí esa fuerza que asoma desde tu ser más profundo queriendo salir…

Digo “si realmente quieres salir..” por qué? por ahí escuchamos muchas veces decir “Ella no quiere salir de esa casa, Ella está cómoda a pesar de que la maltrata…etc…” .Lógicamente pensaremos que si esto es así esta mujer “esta enferma” , ya que es enfermo tolerar maltrato y dominación de parte del otro…, sin embargo hay casos de  mujeres que se quedan ahí, y si!… parece extraño pero pasa en muchos casos. Que pasa? Esta zona de violencia se transforma con el tiempo en “zona de comodidad”, lamentablemente se vuelve como algo natural y este raro proceso la paraliza en el lugar del maltrato por años, y quizás pasen 10 , 15 o 20 años recibiendo violencia, menosprecios, manejos, etc. de parte de sus parejas.

Las relaciones destructivas activan patrones de dependencia muy parecidos a las adicciones, y esto hace más difícil todavía el manejo de la salud emocional, psicológica y física de estas mujeres, y a pesar que la mujer suele darse de cuenta que está mal, no logra dejar la relación y siempre suele encontrar justificaciones, aunque sean absurdas, para seguir con la relación.

Si te sientes identificada en estas relaciones destructivas y realmente quieres despertar y comenzar a salir de la violencia:

  1. No te tengas lástima: no te culpes por cosas que hiciste o dejaste de hacer, y pasó todo eso. Tampoco permitas que el otro te acuse o te haga sentir mal con recuerdos de fracasos u errores del pasado. no te angusties, Tú puedes cambiar tu vida!
  2. No te dejes llevar sólo por sentimientos negativos:  Tú misma gritate Basta ya! , ignora los pensamientos y recuerdos negativos o tristes, identifícalos  y sácalos de tu mente, no permitas que te limiten.
  3. Aprende y Anímate a decir NO:  haz esto poco a poco (más en casos de violencia instalada) , dilo tranquila y naturalmente. No tienes obligación de hacer algo que te lastime o te dañe física o mentalmente, como tampoco estás obligada a estar con alguien que te maltrate.
POR LA ERRADICACION DE LA VIOLENCIA EMOCIONAL, PSICOLÓGICA Y FÍSICA EN LA PAREJA, LA FAMILIA Y LAS SOCIEDADES.

El vacío que dejó mi padre. Maltrato emocional y ausencia en la niñez

En cuanto a los padres, sabemos que, cumpliendo su rol con responsabilidad son indispensables en el desarrollo de los hijos. Los niños de tan sólo unas semanas de vida tienen la capacidad de distinguir al padre de la madre, y si bien no se puede afirmar que esta capacidad sea importante para la supervivencia, sí se puede inferir que tiene un valor para su desarrollo pleno.

A partir de las seis semanas, los bebés ya distinguen la voz del padre de la de la madre. Ya a las ocho semanas se aprecia que, al acercarse la madre, los recién nacidos responden con un ritmo cardíaco y respiratorio más lento,  en cambio, cuando se acerca el padre, se les acelera el ritmo cardíaco y respiratorio.

Si los niños desde que nacen están equipados para descubrir al padre y diferenciarlo de la madre, implica que la conexión con aquél es necesaria e importante para su desarrollo.

“Tenía sólo 4 meses cuando mi padre se fue de casa.. , recuerdo poco de El, cuando lo conocí sólo contaba con 2 años y no recuerdo cómo era, sólo su voz gritando y gritando muy fuerte…cuando volví a verlo sólo sé que entró a la casa detrás de mamá y la empujó y la tiró al piso, creo que había sangre porque mamá se lastimó la cara. Lo que recuerdo de niño es muy borroso y triste, mi padre nunca estuvo en los actos de la Escuela, no vino a verme cuando me dieron el diploma al terminar el ciclo primario; tampoco estuvo cuando terminé el primer ciclo del secundario…Mi adolescencia fue dura..dejé de estudiar, no hacía nada, estaba deprimido, no veía a mi padre , no tenía ganas de verlo ni de hablarle.., mi mamá estaba mal , tenía miedo que cayera en drogas o delincuencia.., pero seguí mi vida y me puse a trabajar en lo que encontraba por migajas…y así fui creciendo entre la música que amé siempre y los trabajos. Hoy en mi vida adulta puedo decir que crecí sin padre, con problemas, con tristeza, y aunque todavía El vive muy pocas veces tengo ganas de verlo….”

Los niños que han tenido un buen padre entre los primeros dieciocho a veinticuatro meses de vida, son más seguros , curiosos y menos dubitativos frente a los nuevos estímulos. Estos niños por lo general , llegado el momento de ir a la escuela, están preparados, tienen mayor tolerancia a la tensión y la frustración, están más capacitados para esperar su turno, mantienen suficiente interés en su trabajo y confianza en sus propias capacidades y habilidades para trabajar solos hasta que la profesora los pueda ayudar.

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Depresión, miedo y violencia psicológica. Mi Padre reflejado en mi pareja

“Recuerdo que de niña mi padre nos llevaba al parque algunos domingos, nos alquilaba bicicletas y pasaban las horas. En casa escuchaba gritos, insultos, esos domingos por la tarde casi siempre mi padre se acostaba a dormir porque estaba ebrio, consumido por el alcohol y las peleas con mi madre, consumido por un trabajo que Ella siempre reprochaba, cansado por los asuntos de dinero, violento cuando su cabeza ya no soportaba más.. Cuando mis hermanos y yo cursábamos la escuela primaria, mi padre nos llevaba en su camioneta de trabajo…y pocas veces nos buscaba si llovía mucho..en realidad pasaba algún tiempo conmigo y mis hermanos cuando podía o quizás cuando lo sentía.  Su forma de pensar y ver la vida la entendí cuando crecí, ya en mi adolescencia que era triste y vacía, pude ver entre la violencia el alcohol y esa vida familiar desgarrada, que mi padre sufría por dentro, se refugiaba en adicciones y cuando no discutía o peleaban con mi madre, le gustaba cantar , amaba que tocara mi guitarra y cantara con El. También le gustaba hablar y contar de sus experiencias y creencias espirituales y profecías… Nuesta casa era chica, humilde, yo me encerraba en el comedor, donde también dormían mis hermanos, y escuchaba música, tocaba la guitarra y hacía canciones, estudiaba o simplemente mi mente estaba en blanco como queriendo irme con mi espíritu de allí.  Treinta años después, mi padre fallecido, está en mi corazón y mi mente para siempre, aunque debo admitir que los recuerdos son tristes y melancólicos, no llegan a ser lindos o felices porque crecí en medio de la violencia y la depresión de mis padres…”

Sumergida en la depresión, repitiendo las historias de nuestros padres, caminando por la vida sin un rumbo concreto, nos enamoramos , creemos y nos entregamos, formamos una familia, van llegando nuestros hijos, y tal vez antes o quizás después nos encontramos con el desamor, los malos tratos, los reproches y hasta la falta de interés de parte de nuestra pareja.   Si logras salir de esta pareja , enseguida tratas de encontrar a alguien porque sientes que no puedes estar sola, y probablemente vuelvas con el tiempo a las mismas vivencias de violencia emocional, verbal, y otra vez te encuentras atrapada en este círculo de repetir errores.

Algunas mujeres , y creo que la mayoría, buscamos la imagen o modelo de nuestros padres en la pareja que elegimos para convivir, por lo general tienen algunas características de El, y en casos de haber crecido en medio de la violencia cotidiana, solemos repetir ese modelo de familia en forma inconciente. Hay muchos casos de familias donde los dos padres golpean, no sólo golpea el hombre, también la mujer reaccionando o por tener fuerte carácter golpea también, en esos casos la violencia que se desata suele desatar peores situaciones de caos total, y donde hay hijos (casi siempre los hay) ellos son testigos que se van llenando de terror y miedo a que papá y mamá se maten, ese miedo a la muerte de sus padres…, muerte vinculada a la sangre que muchas veces mancha la casa y por sobre todo mancha para siempre la mente de esos hijos, como también desgarra la vida de esos padres. (más…)

Maltrato,violencia emocional y Adicción. Los fármacos como muleta para vivir

“La violencia emocional, verbal y al tiempo física nos enfermó a mis hijos y a mi.  Un mes después de ser abandonada con una niña de 3 años y un bebé de 2 meses, empecé a sentir mi cuerpo caer, mi mente arrollada y cansada, mi presión bajaba al punto de desmayarme, pero tenía que trabajar para mantener a mis hijos , sola. Un día en la oficina mis manos empezaron a temblar, sentía no poder respirar, casi no podía moverme, el miedo invadió todo mi cuerpo… comenzaban mis ataques de pánico…, llegaron médicos de emergencias me medicaron con tranquilizantes y me mandaron a mi casa. Casi no podía tenerme en pie, el miedo estaba asomando cada día más,y tenía que ocuparme de mis hijos pequeños.. Estaba muy triste, tratando de encontrar, en vano, a mi marido que se había ido. La violencia psicológica y física era “enfermedad” crónica en nuestras vidas. Al poco tiempo me mandaron a terapia, y como no mejoraba al psiquiatra. Me medicaron: fluoxetina y clonazepam , medicaciones que se instalaron en mi vida de hace veinte años atrás.  Terapias, trabajo, mi hijos, divorcio,  pedir ropa usada para mis hijos y para mi porque no me alcanzaba mi salario…, el regreso violento de aquel marido que estaba sumido en las drogas y quería volver por la fuerza, amenazaba con matarme, llevarse a los chicos, etc etc… una vida de sobresaltos y angustia sin fin.  Tiempo después cambiaron mi medicación fluoxetina por citalopram, y seguía con el ansiolítico…, la única de manera de poder salir a la calle, trabajar , ocuparme de mis hijos, era medicada. Llegué a tomar dobles  dosis de las que me recetaban…, aún dejando la terapia yo seguí automedicándome, seguí y sigo hoy en día tomando dosis de clonazepam…, a pesar de hacer tantas terapias, grupos, etc. siento que es lo que me mantiene en pie para seguir con mis obligaciones…, esa ansiedad me supera, estoy atada a estas pastillas….a veces creo que de por vida…”

“Estoy cansado de ser lo que tu quieres que sea,   Sintiéndome sin fe Perdido bajo la superficie,  No sé qué estás esperando de mí,   Puesto bajo la presión De caminar en tus zapatos,   [Atrapado en la resaca Solo atrapado en la resaca] Cada paso que doy es otro error para ti..” (Numb-LinkinPark)

La depresión, la ansiedad, el aislamiento social, la violencia sexual en la infancia así como la baja autoestima, son factores asociados tanto a la bulimia, como al consumo de alcohol y tranquilizantes en las mujeres sufriendo violencia emocional, verbal y física.   Influyen factores familiares y sociales, como la falta de atención de los padres en la infancia, falta de cuidado de seguridad y confianza. Esto, que por lo general se repite en forma inconciente en la vida adulta, y se suma a esas formas “tradicionales” (aún vigentes) de actuar de una mujer:  ser abnegada, humdilde, vivir para el otro/s,  como así también  vivir en situación de pobreza, ser madre soltera,  o bien pasar por un divorcio; confluyen volviendo a la mujer vulnerable, insegura, muchas veces cayendo en el consumo como muleta para sobrevivir. (más…)

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